ENCARNA LÓPEZ NAVARRO

VICEPRESIDENTA de ALAS http://www.alasescritorasyarte.com/

martes, 14 de febrero de 2017

Tienes un email por S. Valentín


Hola! Sé que no esperabas este correo.
Estarás celebrando el día de San Valentín con mi marido.

Si piensas que me haces daño, te equivocas. A mí con él me sucede lo mismo que con unos zapatos que me compró mi madre hace años, como eran muy caros me obligaba a ponérmelos aunque me hacían daño.
Mi prima Marta los vio y se encaprichó de ellos. Era la sobrina favorita de mi madre.
¡Qué descanso cuando la vi salir de mi casa con los zapatos!
Al principio él parece un hombre maravilloso, pero descubrirás que es machista, infiel y enamorado de si mismo, entonces buscarás quien se quede con tus zapatos. 
¡Feliz día de los enamorados!
Hasta nunca bonita!

PD.: Se me olvidaba. He pedido el divorcio. Te escribo desde "Islas Mauricio" dónde estoy celebrando ya mi próximo estado: SOLTERA.

jueves, 12 de enero de 2017

CUENTO DE NAVIDAD "La Mari"

La Mari
27/12/2016

La conocí en la terraza de una cafetería de Málaga. La Mari, una gitana que vendía flores.
Le compre una biznaga, esa flor que se crea engarzando jazmines y es una de los símbolos de esta ciudad.
Nos seguimos viendo, empezamos a hablar de otras cosas que no eran ya las flores.
Así me enteré de que su marido la había abandonado con dos niños pequeños, ella no se lamentaba y en el fondo de sus ojos quedaba ilusión y alegría.
Se acercaban las navidades y pensé regalarle una bolsa con turrones, dulces y cosas para los niños. Compre una tarjeta de esas de colorines y purpurinas doradas. Seguro que los niños nunca habían recibido una carta, sería algo nuevo para ellos y les haría mucha ilusión, le pregunté sus nombres para escribirlos en el sobre.
Dejé la bolsa roja en una cafetería conocida y ella la recogió.
Días después me la encontré.
  • No se pué imaginá la alegría de mis niños. San comío el turrón de chocolate enseguía. Mama que gueno esta este salchichón ician. ¿Y la carta? No sabe usté lo casio lo de la carta, lan colgao en la paré de su cu
¡Qué contentos mis niños!

Me alegré mucho de haberlos hecho felices.

Un día le pregunté:
  • ¿Tú tienes familia en Málaga?
  • No señora, tos viven en Madrid, mi madre, mis hermano, tos.
  • ¿Y por qué no te vas a vivir allí con ellos?
  • A veces lo pienso, no sé, ya veremo.

Llegó el otoño, Mari se insinuó conmigo.
  • Ya quea poco pa la Naviá.
  • No se me olvida, te preparé la bolsa.
  • Es que mis niño se ponen tan contento.

Otra tarjeta de colorines y purpurinas doradas, turrones de chocolate, salchichón, mantecados polvorones y su agradecimiento infinito.
  • Han quitao la tarjeta del año pasado questaba descoloria pa pone la nueva.

El tiempo pasa y Mari no se va a Madrid, ya no le pregunto. Puede que esté atrapada como yo por la alegría, el sol y la gente de esta ciudad o quizás tenga un amor que le impide marcharse.
¡Quién conoce la verdadera historia de ¨La Mari¨!

Málaga crece, más museos, más turistas, más restaurantes. El centro es un ir y venir de gente.

  • Mari ¿Por qué no vas a vender flores al centro? Le digo.
  • ¡Uy no! Allí hay gente mu rara y a mi me da mieo. Aquí en la Malagueta tor mundo me conoce.

Este año han adelantado el encendido de las luces, la ciudad esta preciosa, el rojo de las flores de Pascua alegra las plazas y los parques.
Hemos cambiado de cafetería y quedo con ella para dejarle la bolsa.

  • Ven a por ella el 15 de diciembre.
  • Apuntemelo en un papé que no me solvide. ¿Sabe? El Raúl haprendío a lee.

He comprado una tarjeta enorme, la más grande que he encontrado, colorines y purpurinas doradas. Escribo: Queridos Raúl y Jesus sé que os portáis muy bien….
Quiero estar ahí cuando Mari recoja la bolsa pero mi amiga Inma presenta hoy su último libro de poemas en El Ateneo, cuando llego ya se ha ido.
Rocío la camarera me cuenta que han venido también los niños y lo contentos que estaban.
Siento mucho no haber podido conocerlos.

Hoy me he encontrado con Mari.

  • En que me ví de sujetalos pa que no loabrieran to en la calle. Han colgao la tarjeta nueva y han tirao la questaba descoloria.
La casita de nieve que sencienden y sapagan las luces el Jesús no quie ni que se la toque.
Y por la noche le ice al grande: ¨Raúl léeme la tarjeta de la mujer pa que me duerma¨.

Me lo cuenta con naturalidad, ella no es consciente de la inmensa alegría que acaba de darme. Para mi esta navidad ya no es como las demás.
Nunca pensé que mi tarjeta tendría un destino tan hermoso.


miércoles, 16 de noviembre de 2016

EL PIANO


 
RELATO DE ENCARNA LÓPEZ NAVARRO, PUBLICADO EN DIARIO 16 Y EDITADO EN UN LIBRO DE RELATOS "RELATOS DE VERANO PARA LEER EN INVIERNO" DE LA EDITORIAL: HAZ MILAGROS EDICIONES M. 
EL LIBRO SE PRESENTARÁ EN MADRID EL DÍA 12 DE DICIEMBRE EN EL CANOE.


  

  Era un piano. Fue madera, metal, marfil.
Finalmente fue un piano.
  El artesano soñó cuando sus manos lo diseñaron.
  Pasó horas, días en su taller que se convirtieron en meses, ensamblando aquellos nobles materiales, amaba su obra y se reflejaba amorosamente en ella.
  Cuando tras la muñequilla en el piano brilló, suspiró feliz.
  Días después sintió pena al verlo partir cubierto con un lienzo blanco, pensó que era ley de vida, sería feliz sonando que era para lo que había sido creado.
  El comerciante que lo compró lo puso a la venta en el escaparate de su tienda, un conocido comercio junto a la Catedral.
  Durante días muchas personas preguntaron por el instrumento. Para la mayoría, estudiantes, principiantes, era demasiado caro, otros lo admiraban aun sabiendo que jamás sería suyo.
  Una mañana el sol iluminó la Catedral, también al piano.
  Estaba perfecto, un ramo de rosas sobre él realzaba aún más su belleza.
  Un hombre ante el escaparate lo admiró, siempre había querido poseer algo así. Todos sus amigos le envidiarían. Y entró a la tienda.
  Era alto, fuerte y de aspecto agradable, impecable dentro de su traje gris.     Gastó bromas con el comerciante a propósito del precio del instrumento, que hicieron reir a las dependientas.
  El piano se ilusionó, por fin sus deseos se verían cumplidos.
  Haría escuchar a aquel hombre la más maravillosa música al contacto con sus manos.
  Con mucho cuidado y bajo la mirada supervisora de su dueño lo subieron otra vez a una furgoneta.
  Su entrada en la casa fue triunfal. Lo colocaron en el mejor sitio del salón, junto al ventanal desde donde se disfrutaba de la vista del jardín y lejos del excesivo calor de la chimenea.
  La primera noche el piano lo vio acercarse feliz, pero cuando sintió que aporreaba sus teclas comprendió que no sabía tocar y lloró de desilusión.
Aunque un piano no llora.
  Él no necesitaba que el piano sonara, era feliz al poseerlo y que todos supieran que era suyo.
  Esperó, estaba acostumbrado a esperar, pensó que él aprendería, que distinguiría su sonido del de la zambomba que tocaba en Navidad.
  Noche tras noche lo veía pasar por el vestíbulo hacia el dormitorio sin acordarse de él. Por la mañana entraba en el salón, tras el desayuno se sentía de buen humor, entonces reparaba en el piano, pasaba su mano por la maravillosa madera mientras comentaba: -eres realmente hermoso –y se marchaba.
  El piano comenzó a languidecer, sus esperanzas, sus ilusiones no se cumplían.
  Estaba hecho para vibrar, para que le escucharan, permanecer en silencio iba contra el destino para el que se había creado.
  Un hermoso día el sol iluminó el jardín, también el piano. Por la tarde él se le acercó decidido mostrándolo a una figura desconocida que le acompañaba:
-Mira que piano tengo. Me costó… bueno demasiado, pero es una joya.
-Es hermoso-  Respondió el otro hombre.
-En realidad para mí es un adorno, no se tocar.
-¿Puedo?
-Claro, toca, toca.
  El segundo hombre era delgado con manos de dedos largos y suaves.     Despacio se sentó en el taburete y abrió el teclado. Suavemente pasó por él sus dedos. El piano se estremeció, pero él se levantó enseguida. Le escuchó comentar mientras caminaba hacia la puerta:
-Otro día lo tocaré, se me hace tarde, este instrumento merece que le dedique más tiempo-.
  Durante semanas recordó con nostalgia las manos que lo acariciaron.
  Por entonces llegaron las Fiestas de Navidad, mucha gente se movía por el salón comiendo y bebiendo. El anfitrión les mostraba el piano, pero lo suyo era la zambomba que dominaba a la perfección, con ella no tenía que aprender, ni leer música.
  Pasadas las vacaciones amaneció otro día maravilloso y con él llegó la figura deseada.
  El gran hombre a su lado le animaba:
-Aquí lo tienes. Es todo tuyo, te dejo solo-.
  La figura se hizo hombre, la habitación recibió todos los colores de la tarde cuando él se sentó en el taburete. Muy despacio los largos dedos comenzaron a tocar.
  Surgieron maravillosas notas, nació la música esperada, se reinventó la luz, el aire, el mar y todos los sueños se cumplieron.
  El piano se sentía feliz.
Aunque un piano no siente.
  Entonces apareció su dueño apremiando:
-Bueno, basta, no vas a estar sentando ahí toda la tarde. Tomemos una copa-.
  El pianista obedeció resignado mientras preguntaba:
-¿Te ha gustado la música? ¿Escuchabas?-.
-Si. Algo escuché desde el jardín, pero ya sabes que no entiendo de esto-. Contestó.
  Durante unos días se hizo el silencio sólo interrumpido por las palabras de aquella mujer del plumero que repetía entre dientes:
-¡Vaya trasto! A quién se le ocurre comprar esto. No sirve más que para acumular polvo-.
  Por la tarde volvió a escuchar la voz del pianista:
-Tengo una hora libre y me gustaría tocar su piano-.
  A partir de entonces todas las tardes el piano esperaba aquella hora. Se fundían las manos y las teclas en una comunión indescriptible.
  Existir tenía sentido.
  Pero la felicidad no dura siempre. Aquel día no salió el sol y la tarde se hizo noche de repente al escuchar la voz del pianista:
-He venido a despedirme. Me trasladan a otra ciudad. Lo siento por el piano, es un piano muy especial-.
-Le echaremos de menos, pero no se preocupe, en todas partes hay pianos, donde vaya encontrará otro-. Le animó su dueño.
-No. No como este-. Respondió el hombre delgado alejándose-
  El piano hubiera querido expresar su miedo a la soledad y al silencio.
Pero un piano no habla. 
  ¿O si habla?
  A su manera el piano habló.
  Durante toda la noche su música se escuchaba por toda la casa. El piano sonaba sin que nadie lo tocara.
  Su dueño se asustó muchísimo. Solicitó en el Conservatorio de la dirección del profesor de música y le envío el instrumento como regalo.
  Desde entonces muchos pianos emiten música solos y sus dueños asustados no saben qué hacer con ellos.
  Jamás dejarán de sonar. No morirán en silencio. 

jueves, 23 de junio de 2016

Presentación del libro EL HOMBRE QUE INVENTÓ MADRID de Javier Puebla


 En la librería Luces de Málaga, Encarna López Navarro escritora malagueña Grupo ALAS 
y Javier Puebla autor del libro.


Encarna López Navarro y Javier Puebla con las autoras del Grupo ALAS Mercedes Sophía Ramos, Lola Ruiz Maurazos, Alicia Cosme, Inmaculada García Haro y Fuensanta Martín Quero.



Presentación a cargo de Encarna López Navarro



Presentación del libro EL HOMBRE QUE INVENTÓ MADRID de Javier Puebla


 En la librería Luces de Málaga, Encarna López Navarro escritora malagueña Grupo ALAS 
y Javier Puebla autor del libro.


Encarna López Navarro y Javier Puebla con las autoras del Grupo ALAS Mercedes Sophía Ramos, Lola Ruiz Maurazos, Alicia Cosme, Inmaculada García Haro y Fuensanta Martín Quero.



Presentación a cargo de Encarna López Navarro



Presentación del libro EL HOMBRE QUE INVENTÓ MADRID de Javier Puebla


 En la librería Luces de Málaga, Encarna López Navarro escritora malagueña Grupo ALAS y Javier Puebla autor del libro.


Encarna López Navarro y Javier Puebla con las autoras del Grupo ALAS Mercedes Sophía Ramos, Lola Ruiz Maurazos, Alicia Cosme, Inmaculada García Haro y Fuensanta Martín Quero.


miércoles, 1 de junio de 2016

Ciclo poético VOCES COMPARTIDAS en el Liceo de Málaga

 Mercedes Sophía Ramos presentando a Encarna López Navarro en la lectura poética que tuvo lugar en el Liceo de Málaga el día 26 de mayo a las 20 horas dentro del Ciclo de lecturas organizado por ACE-Andalucía -Delegación de Málaga.
 Lectura de Encarna López Navarro
Foto de grupo

Voces compartidas
CICLO DE LECTURAS DE ACE-ANDALUCÍA
(Delegación de Málaga)
PROGRAMACIÓN 2016
Recital poético – Liceo de Málaga
Sensi Budia
Encarna López
Dan Popa
Juan Gaitán
Isabel Romero
Encarna León
Actuación Musical: Cantautora Alba Jiménez
Málaga, 26 de mayo a las 20:15 horas
Liceo de Málaga. Plaza
del Carbón 3, 2ª (Centro Histórico)
Delegado de ACE-A en Málaga:   Antonio García Velasco
Presidenta Grupo ALAS:      Aurora Gámez Enríquez
Coordinador del ciclo:        Francisco Muñoz Soler